lunes, 29 de marzo de 2010

Ecos que no volverán

Yo ya sé que separarse de la especie por algo superior no es soberbia, es amor y que poder decir adiós es crecer. Yo a eso lo sé bien. Pero sé todavía mejor que nunca estuve interesado en crecer y que nunca me gustaron los adioses. Los adioses son demasiado contundentes, demasiado cerrados. Por eso yo siempre preferí los “Hasta luego”. ¿Cómo decir adiós cuando todavía no dije hola? Pero ahora ya no habrá todavías. Ahora sé lo que es perder. Siempre lo supe. Empezar a conocerse ya era empezar a perderse. Por el sólo hecho de ser irremediablemente yo, te perdí una infinidad de veces. Sólo que esta vez es para siempre.

martes, 9 de marzo de 2010

Excursiones

“Con el transcurso del tiempo, vimos menos a Teddy y a Vern hasta que, a la larga, se volvieron dos caras más en la escuela. A veces, los amigos entran y salen de la vida de uno como camareros en un bar” decía Richard Dreyfuss hacia el final de Stand By Me.
Y sí, a veces uno (uno por no decir Adrián) camina por su barrio, se cruza con alguien y dan ganas de decirle ¿Cómo estás, chabón? ¿Cuándo fue que dejamos de ser amigos? ¿Te olvidas que yo sé de la chica que te gustó desde cuarto hasta noveno? ¿Y de aquella canción ridícula que le hiciste y que solamente conocimos nosotros? Y, sí, dan ganas, pero lo más probable es que termines diciendo “Qué hacés, no te conocí” y sigas caminando apurado porque no hay tiempo, es tarde y mañana hay que laburar temprano.
Excursiones, tercer film de Ezequiel Acuña habla de eso, de las ganas de revivir lo muerto. No es casual que Marcos (Matías Castelli) decida llamar a su ¿ex? amigo Martín (Alberto Rojas Apel) cuando se queda sin laburo. Con la excusa de volver a hacer un monólogo, entonces es que los ¿ex? amigos se reencuentran. Y el “ex” está entre signos de pregunta porque las mejores escenas son aquellas en las que Marcos se siente incómodo al ver a Martín con otro amigo, dejándolo solo y en las que se da cuenta que no tienen la misma opinión acerca de su amistad. Una de esas amistades que es más pasado que presente (esas personas que uno llama “amigo” pero nunca ve) y que si uno quiere que sea futuro tiene que dejar de echarle la culpa al tiempo y a la vida y hacerse cargo.
Esta mirada nostálgica tiñe al film de la hermosa melancolía que tenían ya Nadar Solo y Como Un Avión Estrellado pero esta vez la melancolía viene acompañada de un humor para nada habitual en una película argentina. Lo mejor es que funciona gracias a un guión sólido pero también por las construcciones de los personajes tanto principales como secundarios que son a veces tontos pero también muy queribles.
“Yo la juego así, de callado.” “Que de callado vos sos un pelotudo. Un pelotudo callado.” En Como Un Avión…ya había momentos muy graciosos pero, en la balanza, la angustia pesaba más y sus protagonistas no podían dejar de hundirse. Es significativo entonces cuando en Excursiones Marcos y Martín rechazan meterse a una pileta porque, ahora, en las historias de Acuña “No todo está tan perdido, hay un mañana”. Un mañana alegre y colorido. Bienvenido sea.

FRASE: "No vas a remediar lo que no quieras cambiar" de Como Si Fuera El Fin, tema de La Foca que cierra la película.

TEMA: La Foca-Como Si Fuera El Fin. Mención especial para este tema hermoso que cierra el film mientras vemos imágenes de Marcos y Martín que recuerdan a la intro de aquel glorioso programa que fue Amigos son los Amigos. Mucha gente, como yo, conoció a Jaime Sin Tierra por Nadar Solo, a Mi Pequeña Muerte por Como Un Avión y ahora a La Foca gracias a Excursiones. Nada más lindo que conocer cosas que te estimulen a seguir conociendo cosas.

(Excursiones sigue todos los viernes y sábados de marzo en el MALBA)

Adrián, el que la juega de callado