lunes, 31 de mayo de 2010

Lo que no me mata, me hace más muerto


No hace mucho le dije a alguien que si había aprendido a vivir sin mi hermana, podría aprender a vivir sin cualquiera.
No hace mucho mi vieja le dijo a mi hermanita que nadie se muere de amor.
Qué desgracia que mi vieja y yo estábamos equivocados.
Parece que la vida sigue pero ya no es la misma vida que antes. Así que esa vida no sigue, se tiene que empezar una nueva. Porque sí, esa vida se terminó, porque sí se muere de amor. Es una muerte tan lenta que uno cree que sigue viviendo. Pero no. Uno está agonizando de amor.

Así que quería refutar las frases que odio: “Nadie se muere de amor” y “La vida sigue”. Porque sí, porque me opongo, porque soy contrera. No por nada en especial. Yo seguiré siendo un ser lleno de orgullo y prejuicio que entrará a decir una completa estupidez ante Elizabeth y luego huirá espantado de sus sentimientos dejándola perpleja. Seguiré siendo ese que la perseguiría bajo la lluvia para decirle que “he luchado en vano y ya no lo soporto más. Estos meses han sido un tormento. Le pido que termine con mi agonía. La amo”. Seguiré siendo ese. Ojalá pudiese ser otro.

2 comentarios:

  1. Sabés que siempre pensé algo así... cada persona que se va de nuestra vida nos obliga a crear una nueva vida, y nosotros metemos miles de vidas en una sola. Por eso es que a veces siento que las cosas que me pasaron hace tiempo atrás no me pasaron a mí, si no a otra persona, y me siento sumamente ajena a ellas.

    Así que ya vas a estar dispuesto a armar otra vida sin olvidar nunca la de antes.
    Un beso, y vos a mí también me caes re bien, jaja :)

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  2. Yo creo que la vida sigue, pero si perdemos a un ser querido, ya no es la misma vida que teníamos antes. Y con respecto a morirse de amor, no sé si será así o no. Tal vez se pueda, tal vez no.
    Otra cosa, me encanta la película "Orgullo y prejuicio".
    Un beso grande.

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